Rediseño web: conserva las rutas que ya usan tus clientes

Un rediseño cambia más que la apariencia de la portada. Los resultados de búsqueda, favoritos, campañas y correos pueden apuntar a cualquier página anterior. Empieza por descubrir esas rutas y decidir qué ocurrirá con cada una. Conservar los accesos útiles forma parte de la entrega del nuevo sitio.

Crea el inventario antes de cambiar las URLs

Combina los sitemaps publicados con un recorrido de enlaces internos. Añade páginas de entrada de Search Console y campañas conocidas de publicidad, correo o redes. Registra idioma, título, finalidad, estado y dirección canónica de cada URL. Guarda una exportación fechada para comparar la entrega con una base real.

Decide si cada página se mantiene, cambia de ruta, se integra en una equivalente o se retira deliberadamente. Una redirección útil lleva a la respuesta que sustituye a la anterior. Enviar todas las páginas retiradas a la portada hace perder contexto. Conserva las URLs cuando el tema y la finalidad siguen siendo los mismos; cambiar el diseño no obliga a renombrarlas.

Trata las versiones de idioma como una relación

Una ruta en inglés y su equivalente en español pueden usar nombres distintos. Mantén esa relación explícita, sin asumir que basta con sustituir el prefijo del idioma. Cada página debe identificar su canónica y sus traducciones publicadas. Un borrador, una lección privada o un archivo noindex no debe presentarse como traducción indexable.

Cuando varias campañas publican exactamente el mismo artículo, conserva sus enlaces y recursos originales y elige una versión principal del texto para indexación. Los artículos distintos deben mantener su identidad. Compartir título no basta para fusionarlos: compara contenido, finalidad y fuentes.

Prueba acciones completas del cliente

Que una página cargue no demuestra que la web funcione. Recorre el formulario hasta su confirmación, abre descargas, comprueba destinos de pago y cambia de idioma desde páginas interiores. Revisa menús móviles, foco visible e interacción multimedia. Las vistas previas públicas deben quedar separadas de credenciales y datos privados de clientes.

En páginas con demostraciones 3D, conserva contenido legible antes de cargar el modelo. Mide los recursos entregados, además del número de solicitudes. Una miniatura pequeña puede representar un modelo con texturas muy pesadas. Prueba una pantalla móvil y la experiencia de quien nunca abre el visor.

Comprueba la publicación y observa los datos

Tras publicar, revisa URLs representativas y todas las rutas modificadas. Comprueba sitemap público, canónicas finales e instrucciones de indexación. Conserva una versión recuperable de la entrega anterior. Compara impresiones, clics y consultas completadas en períodos consistentes, considerando estacionalidad y consentimiento de medición. Un rediseño técnicamente correcto mejora la base; no garantiza una posición concreta en Google.

Antes de dar el siguiente paso

  • Mapa de URLs anteriores y nuevas, con responsable de cada excepción.
  • Páginas equivalentes por idioma y destinos canónicos indexables.
  • Formularios, descargas y acciones comerciales verificados.
  • Entrega recuperable y comparación posterior fechada.

Ideas para llevarlo a la práctica

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